Un día como hoy nació en el pueblo de Marcabal, en Huamachuco. Su
principal novela, El mundo es ancho y ajeno, ha sido traducida a 48
idiomas y publicada en 70 países.
Carlos Villanes Cairo. Madrid.
Escrita cuando tenía 31 años, en el exilio, tuberculoso y sin trabajo
fijo, El mundo es ancho y ajeno es la obra más importante de Ciro
Alegría (Marcabal, 1909 - Lima, 1967), y, a juicio de muchos, la mayor
novela peruana de todos los tiempos. Con ella ganó el Premio
Latinoamericano de Novela Farrar & Rinehart (1941), en Nueva York,
con un jurado presidido por John Dos Passos.
Traducida y publicada en 48 idiomas y en 70 países, es la novela
peruana más difundida en lengua castellana. Publicada por 20 editoriales
españolas y desde los años 60, en que salió por primera vez en el Perú,
con una tirada de 100 mil ejemplares para un festival del libro, nunca
ha dejado de reimprimirse en la patria de Vallejo, que fue maestro de
Alegría, cuando éste era niño.
Esencia de la novela
Esencia de la novela
Brillante desde el título, El mundo es ancho y ajeno, ocurre en una
comunidad de la sierra del norte del Perú, convulsionada por la
resistencia de sus habitantes y su sabio alcalde a la expoliación de los
gamonales, el holocausto y la emigración de las víctimas.
Pero Alegría fue más allá del villorrio andino y del indigenismo.
Mostró al viejo ayllu, su esplendor, agonía y tragedia. Descubrió la
gran ciudad con sus penurias, sus obreros y sus sindicatos; la hacienda
costeña, la aberración marginal y racista; la semiesclavitud en los
plantíos de la selva; el espacio subterráneo degradado de las minas;
pero sobre todo la evolución de la conciencia social de muchos de sus
personajes, mágicos al iniciar el libro y definitivamente alzados contra
la tiranía civil, judicial, y hegemónica de la corrupción y el poder
político, creando seres memorables como Benito Castro, el Fiero Vásquez,
Álvaro Amenábar, Pascuala, Nasha Suro, y en especial Rosendo Maqui, que
a juicio de José Saramago se parece a don Quijote.
La crítica y los recursos
Alguna crítica decimonónica, partidista y “muy moderna”, ha ejercido
un soterrado silencio a esta gran novela. No así los nuevos catadores de
la literatura peruana. El mundo es ancho y ajeno es para Alejandro
Losada, la novela fundadora de la realidad peruana; Ricardo González
Vigil y Tomás Escajadillo han visto en ella técnicas modernas de
narrativa; Eduardo Urdanivia, su apego a los moldes socialistas; el
español Arturo del Hoyo, renovadora y totalizante de la realidad
peruana; Antonio Cornejo Polar, histórica y progresista, sin descuidar
el arte; Vargas Llosa, como la primera novela clásica del Perú; la rusa
Liuba Lapshiná, superando en mucho a la ideología aprista anterior a
1948; o el parisino Henry Bonnville, para señalar sus virtudes humanas y
sociales, pero también que fue concebida para seducirnos con su
lenguaje hechicero.
Pero además, el discurso literario de Alegría tiene 7 planos
lingüísticos diferentes, la oralidad con interpolación de relatos, las
particularidades ideolectales de sus personajes, los textos de corriente
de conciencia, la asunción de intemporalidad, raccontos e inclusive
flash-backs y la división de la novela en bloques temáticos, dan en la
cara a cuantos como Emir Rodríguez Monegal, el novelista chileno José
Donoso o Alfredo Bryce, quieran achacarle su falta de modernidad.
De esta manera, la novela cumbre de Alegría se convierte en una
epopeya que pese a su gran contenido social se desarrolla dentro de una
admirable poética, que convierte al indio en sustancia literaria, se
universaliza y crea personajes arquetípicos válidos en cualquier parte.
Con toda justicia se la valora como un símbolo del hombre americano por
la tierra, por su reivindicación como persona y reclamo de respeto a su
cultura y, por ello, una de las obras de obligada referencia en toda la
literatura iberoamericana.
Finalmente, sólo unas palabras para Rosalía Amézquita, primera esposa
de Ciro Alegría, que en la desesperanza, la enfermedad y la
desesperación del exilio, supo darle amor y ayuda material en los
cruciales momentos cuando escribió sus 3 novelas fundamentales.
Homenajes en Lima y Cajamarca
Homenajes en Lima y Cajamarca
1] El Centro Cultural de la U. de San Marcos rinde homenaje al
escritor andino. El crítico literario Tomás Escajadillo abordará el
original y polémico tema: “Rumi: ¿existió o no existió?”. El acto
académico tendrá lugar en el Salón General del C.C. de San Marcos (Av.
Nicolás de Piérola 1222, Parque Universitario), 7:00 p.m. Libre.
2] En Cajamarca. A partir de hoy, que es la inauguración, hasta el 7
de noviembre en Cajamarca, setenta escritores del Perú coincidirán en el
IV Encuentro de Narradores Peruanos “Ciro Alegría”. En realidad, se
trata de un homenaje al autor de El mundo es ancho y ajeno. El encuentro
contará con la presencia de Dora Varona, viuda del escritor. Esta cita
ha sido organizada por la Universidad de Cajamarca, el gobierno
regional de Cajamarca y la minera Yanacocha. (La República, edición
impresa)
No hay comentarios:
Publicar un comentario